Evangelio Lectio Divina para el Quinto Domingo de Pascua - 7 de mayo de 2023
Muchos de los dichos de Jesús son difíciles de entender y admito que algunos de ellos me sorprenden. Algunas de las cosas que dice son desafiantes. Nos desafían a ver las cosas de otra manera, lo cual es bueno. Es bueno porque es un recordatorio de que la vida y el mundo nos han desviado del camino. Cuando algo que Jesús dice no se alinea con mis propios valores, puedo saber que es porque mis experiencias –y la forma en que las percibo– me han hecho ver el mundo y la vida de maneras que no son correctas ni verdaderas. Escuchar la palabra de Jesús me vuelve a encaminar. Pero a veces escuchar requiere un poco de esfuerzo extra, más que simplemente hojear las palabras y captar el significado superficial. Algunas de las realidades que Jesús nos está enseñando se encuentran debajo de la superficie. Él tiene una razón para ponerlos allí: es para enseñarnos a tener paciencia y ayudarnos a ponernos en contacto con nuestro lado espiritual.
Kilby es un escritor independiente de Nueva Jersey y editor en jefe de Catholic World Report .
